Estadísticas

Se avulsionan más de 5 millones de dientes cada año; muchos durante actividades deportivas. Esto implica una inversión de casi $ 500 millones en reemplazar estos dientes cada año.1 En un número de la Revista de la Asociación Odontológica Estadounidense (Journal of the American Dental Association, JADA), se informó que del 13 al 39% de todas las lesiones dentales estaban relacionadas con el deporte, de las cuales del 2 a 18% correspondían a lesiones maxilofaciales. Los hombres sufren el doble de traumatismos que las mujeres, siendo el incisivo central maxilar el diente más comúnmente lesionado. Los estudios de lesiones orofaciales publicados en los últimos treinta años reflejan diversas tasas de lesiones de acuerdo con el tamaño de la muestra, la edad de los participantes y los deportes específicos.30 Incluso en el fútbol americano, un deporte que requiere el uso equipo de protección, solo dos tercios de los deportistas cumplen con dicho requerimiento. En el caso del fútbol, donde las reglas no son uniformes acerca del uso de protectores bucales, solo el 7% de los participantes los usan.1 Asimismo, en béisbol y softball, también solo el 7% de los deportistas utilizan protectores bucales. Estudios recientes muestran que el baloncesto cuenta con la tasa más alta de lesiones tanto en hombres como en mujeres debido a los contactos con la mano o el codo, o por colisión con otros jugadores. Tanto el contacto cercano de los jugadores de baloncesto, como la velocidad del juego aumentan el potencial de posibles traumatismos orofaciales.37 Actualmente, la Federación Nacional de Asociaciones de Escuelas Secundarias Estatales (National Federation of State High School Associations) exige el uso de protectores bucales en solo cuatro deportes: fútbol americano, hockey sobre hielo, lacrosse y hockey sobre césped. También es obligatorio para los luchadores que usan aparatos de ortodoncia fijos.32,55 No obstante, muchos directores de escuelas secundarias y universidades están a favor de que el uso de equipos de protección sea obligatorio para muchos más deportes de contacto en la escuela secundaria.29 Es evidente que, a partir de los estudios de investigación previos, es necesario continuar investigando en el área de la odontología deportiva. También es necesario educar a las comunidades de interés para que se regule mejor el uso del protector bucal en los deportes.

En 1962, los jugadores de fútbol americano de secundarias y universidades debían usar protectores faciales y bucales durante las sesiones de práctica y competencias. Diversos estudios confirman que, a partir de la implementación de este requisito, el porcentaje de las lesiones orofaciales en dicho deporte se redujo de aproximadamente el 50% a la mitad del 1%, según el estudio. La Academia Estadounidense de Odontopediatría (American Academy of Pediatric Dentistry) y la Asociación Odontológica Estadounidense (American Dental Association, ADA) recomiendan que todos los niños y jóvenes que participen en actividades deportivas organizadas utilicen protector bucal. La ADA51 recomienda usar protector bucal cuando se participa en los siguientes deportes: 

Acrobacias Balonmano Paracaidismo
Baloncesto Hockey sobre hielo Fútbol
Ciclismo Patinaje en línea Softball
Boxeo Lacrosse Squash
Eventos ecuestres Artes Marciales Surf
Deportes extremos Ráquetbol Voleibol
Eventos de campo Rugby Water Polo
Hockey sobre césped Lanzamiento de bala Levantamiento de Peso
Fútbol Americano Skateboarding Lucha libre
Gimnasia Esquí

Un estudio realizado en equipos de baloncesto de escuelas secundarias en Florida evaluó el beneficio del uso del protector bucal en otros deportes además del fútbol americano. Se encontró que el 31% de los jugadores de baloncesto universitarios de Florida encuestados sufrieron lesiones orofaciales durante la temporada. El 53% sufrió más de una lesión durante la temporada. De los 1020 jugadores, menos de la mitad llevaban protectores bucales y solo 2 de estas lesiones orales no requirieron atención profesional durante la temporada.5 Los autores concluyeron que existe un alto riesgo de sufrir una lesión orofacial en el baloncesto si no se utiliza un protector bucal, dado que aumenta casi siete veces la probabilidad de sufrir una lesión orofacial.6 Soporowski y otros encontraron que de todas las lesiones tratadas en consultorios dentales, el 62% había ocurrido mientras el paciente participaba en un deporte no organizado. Los niños entre las edades de siete y diez años tienen la mayor cantidad de lesiones (59,6%). El béisbol tuvo la mayor cantidad de áreas lesionadas, 72 de 159 lesiones. Le sigue ciclismo con 59, luego hockey y por último el baloncesto.7 También se realizó otro estudio con 3.411 deportistas. En el caso de los deportistas varones, la incidencia más alta de lesión orofacial se observó en la lucha libre y el baloncesto. En el de las mujeres, baloncesto y hockey sobre césped. Ninguno de los deportistas que sufrieron lesiones llevaba puesto un protector bucal.4

Un estudio realizado sobre deportistas de Secundarias, en el que los investigadores entrevistaron a 2.470 jugadores de fútbol, mostró que el 9% de todos los deportistas sufrieron alguna forma de lesión orofacial y que el 3% perdió la conciencia. El 56% de todas las conmociones cerebrales y el 75% de todas las lesiones orofaciales ocurrieron cuando el deportista no usaba protección bucal4 En Alabama, un estudio sobre 754 jugadores de fútbol reveló que el 52% de las lesiones orofaciales ocurrieron en deportes distintos al fútbol americano organizado. El baloncesto y el béisbol continúan teniendo la mayor incidencia de lesiones dentales relacionadas con el deporte en niños de 7 a 17 años de edad. El béisbol tiene la mayor incidencia de traumatismos en niños de 7 a 12 años; y las lesiones de baloncesto ocurren con más frecuencia en niños de 13 a 17 años.4,47 Con respecto a los deportes no organizados, las bicicletas son el producto deportivo de consumo más común que contribuye a las lesiones dentales de los niños.47 Otros deportes recreativos incluyen el monopatinaje y el patinaje en línea o rollers.29,47-50

Morrow y Kuebker realizaron encuestas en escuelas secundarias seleccionadas de Texas para determinar la incidencia de las lesiones orofaciales en aproximadamente 122.000 deportistas masculinos y femeninos. Se midieron el uso de protectores bucales y la cantidad de lesiones dentales experimentadas en el fútbol americano. También indicó que el fútbol y el baloncesto tenían índices de lesiones dentales más altos que el fútbol americano. El número y la naturaleza de las lesiones dentales que experimentaban los deportistas masculinos mostraron que las lesiones más frecuentes son las laceraciones de labios y lengua. Además, se informaron 14 fracturas de mandíbula. Hubo la misma cantidad de fracturas tanto en el béisbol y el fútbol como en el fútbol americano.8

Todos los deportistas constituyen una población que es extremadamente susceptible al traumatismo dental. Las lesiones dentales son el tipo más común de lesión orofacial. Un deportista tiene un 10% de probabilidades de sufrir una lesión orofacial en cada temporada de juego. Asimismo, los deportistas tienen un 33-56% de probabilidades de recibir una lesión orofacial durante su carrera como jugador.