Fracturas

Las fracturas de los huesos faciales presentan un problema aún más complejo. El sitio más frecuente de lesión ósea es el cigoma (pómulo). Las fracturas del cigoma representan aproximadamente el 10% de las fracturas maxilofaciales observadas en lesiones deportivas, que se producen como resultado de una caída, el golpe de un codo o un puño.12 En un estudio de Linn y otros, se observaron 319 pacientes tratados por lesiones relacionadas con el deporte, y se demostró que los hombres eran más propensos a las fracturas cigomáticas que las mujeres debido a los contactos físicos fuertes que se producen durante la actividad deportiva.13 Al igual que el cigoma, la mandíbula también sufre traumatismos con frecuencia por su forma prominente. Aproximadamente el 10% de las fracturas maxilofaciales causadas por actividades deportivas ocurren en la mandíbula cuando el deportista golpea una superficie dura, otro jugador o aparatos. En una fractura mandibular, el tratamiento de la vía respiratoria es el aspecto más importante de la atención inmediata.14 Tanto en niños como en adultos, el cóndilo es la parte más vulnerable de la mandíbula. Las fracturas en esta región pueden causar una deformidad facial a largo plazo. Datos recientes sugieren que las fracturas condilares en los niños pueden alterar el crecimiento de la parte inferior de la cara.11