Tratamiento de emergencia

Debido a la alta incidencia de lesiones dentales relacionadas con los deportes, es fundamental que los proveedores primarios de salud como las enfermeras escolares, los entrenadores deportivos, los médicos de equipos y el personal de emergencia estén capacitados en la evaluación y el tratamiento de las lesiones dentales. Los profesionales dentales interesados pueden ayudar a estos proveedores ofreciendo conferencias en las escuelas para que los proveedores primarios de salud que brindarán el tratamiento inmediato en los eventos deportivos conozcan el protocolo adecuado para las lesiones orofaciales, tales como dientes desplazados, dientes avulsionados, laceraciones y fracturas de corona. La ADA ha instado a sus miembros a trabajar en conjunto con las escuelas, las universidades, los entrenadores deportivos e instructores para desarrollar programas de uso de protectores bucales y pautas para evitar lesiones deportivas.

El método principal para prevenir las lesiones orofaciales en los deportes es usar protectores bucales y de cabeza, que consisten en un casco y un protector facial. Sin embargo, un estudio realizado por el Instituto Nacional de Investigación Dental (National Institute of Dental Research) informó que los niños no usan constantemente los protectores bucales y de cabeza durante los deportes organizados. Incluso en el fútbol americano, un deporte en el que el uso de protectores bucales es obligatorio, como se mencionó anteriormente, solo un 75% de los estudiantes cumplen con esta medida.15

La percepción de los padres del riesgo del hijo de sufrir lesiones, los gastos asociados con el equipo de protección y la presión de los compañeros pueden influir en el uso de protectores bucales. Asimismo, se informa que los padres de nivel socioeconómico bajo están más conscientes de las amenazas a la seguridad de sus hijos que los padres más adinerados.16 Los patrones observados en el uso de protectores bucales por parte de hombres y mujeres pueden reflejar diferencias culturales, presión de grupo y/o la naturaleza de los deportes, como los siguientes:

  1.  La percepción de que las mujeres son menos agresivas y que, por lo tanto, puede existir un menor riesgo de lesiones.
  2.  La percepción de una falta de compromiso a largo plazo con un deporte puede resultar en una disposición diferencial para asignar recursos a las mujeres.
  3.  El gusto estético puede influir en el uso de protectores orofaciales.
  4.  Las mujeres pueden jugar en deportes amateurs con normas poco o menos rigurosas, o pueden jugar deportes menos combativos que los varones.15

La literatura indica que el uso de protectores bucales por parte de los deportistas está muy influenciado por la opinión de los entrenadores.17 Sin embargo, los estudios indican que los entrenadores o los árbitros no suelen insistir a los deportistas para que usen protectores bucales.35 Los entrenadores pueden sentir que no tienen suficiente conocimiento acerca de los protectores bucales. Los entrenadores indican que la mayor cantidad de información sobre los protectores bucales proviene de los representantes de ventas (72%), materiales educativos (33%) y odontólogos (11%).18

En 1995, la Cámara de Delegados de la ADA actualizó su política reconociendo "el valor preventivo de los protectores orofaciales" y aprobó su uso "en actividades deportivas con un riesgo significativo de recibir lesiones en todos los niveles de competición".19