Fundamentos y Selección del Paciente

Las investigaciones epidemiológicas confirman que, aunque las superficies oclusales constituyen el 12% de las superficies dentales en la boca, aproximadamente el 90% de las caries en los dientes permanentes se producen en fosas y fisuras. Además, la cantidad de caries en fosas y fisuras aumenta significativamente en los dientes permanentes entre las edades de 11 y 19 años.1Las fosas y fisuras profundas en las superficies oclusales las predisponen a generar lesiones de caries. A diferencia de las superficies lisas, las superficies oclusales reciben poca protección del agua fluorada y la aplicación de fluoruro tópico. Los selladores de fosas y fisuras actúan como una barrera física entre las fisuras oclusales y el entorno oral, y las protegen de los residuos de alimentos y la entrada de bacterias. La literatura sugiere que los selladores previenen el 86% de las caries después de un año, el 79% después de dos años y el 59% después de tres años. 2,3

De acuerdo con el "Curso sobre Pautas para el uso de selladores: Recomendaciones"26, publicado en un número especial del Journal of Public Health Dentistry en 1995, los siguientes principios y hechos científicos deben ser la base del uso de los selladores de fosas y fisuras en programas públicos y privados:

  • Es mejor prevenir la caries dental que tratarla; por lo tanto, los dientes sanos y enfermos tienen más valor que los dientes restaurados correctamente.
  • Para resultados equivalentes, se prefiere el enfoque menos invasivo, que utiliza una intervención más simple para el tratamiento de la caries dental.
  • Es deseable minimizar el costo de prevenir o controlar las caries en fosas y fisuras.
  • Las estrategias para el uso de selladores (por ejemplo, selección de pacientes, toma de decisiones clínicas) pueden diferir entre la atención individual y los programas comunitarios.
  • Se ha demostrado que los selladores son un método seguro y efectivo a largo plazo para prevenir caries en fosas y fisuras.
  • La aparición de caries en fosas y fisuras comienza en la infancia y continúa durante la adolescencia y hasta la edad adulta.
  • Además de prevenir las lesiones de caries, los selladores pueden detener su evolución.
  • El uso efectivo del sellador requiere técnicas de aplicación meticulosas, particularmente el control de la humedad. La retención del sellador debe verificarse dentro del año de la aplicación.

El resumen ejecutivo de las recomendaciones clínicas basadas en datos científicos para el uso de selladores de fosas y fisuras4 es una herramienta útil que se puede aplicar para tomar decisiones basadas en datos científicos sobre el uso del sellador. Estas recomendaciones no son un estándar de atención, pero deben integrarse al criterio profesional del odontólogo y las necesidades y preferencias individuales del paciente.

Las pautas para el uso en la práctica dental privada difieren un poco de las utilizadas en los programas comunitarios de selladores. Los pacientes que buscan tratamientos en una clínica privada tienen más probabilidades de tener atención continua, diagnósticos integrales y opciones de tratamiento. Aquellos que se tratan en los programas comunitarios de selladores tienen más probabilidades de ser usuarios episódicos de los servicios de atención dental primaria.

Las técnicas de evaluación de riesgos para la caries dental son útiles para determinar qué pacientes se beneficiarían más probablemente con la protección provista por el sellador. La morfología de los dientes, el historial de caries, el historial familiar, el cuidado en el hogar, el historial de cuidado dental y el calendario de erupción (edad) son, en su totalidad, características que influyen en la selección de este procedimiento para un paciente.

A pesar de la alta prevalencia de selladores de fisuras, existe una experiencia desigual de caries entre los niños de 6 a 9 años por género, etnia y nivel de ingresos familiar.1 Para mejorar esta situación, los profesionales de la salud dental deben tratar de asegurar la aplicación de selladores de fisuras en los dientes permanentes lo antes posible, especialmente en aquellos niños que han tenido caries en su dentición primaria.

Imagen 1. Primer molar mandibular normal.
Imagen que muestra las fosas y fisuras de un molar mandibular normal

Como se señaló anteriormente, la morfología de los dientes es una característica importante para seleccionar dientes específicos para aplicar selladores de fosas y fisuras. La fotografía de un primer molar mandibular normal muestra la morfología oclusal natural que tiende a dificultar la limpieza y crea áreas que retienen alimentos (Imagen 1). También ilustra una situación menos que ideal para el diagnóstico de lesiones incipientes. Las siguientes fotografías, que muestran en detalle la anatomía de la superficie del diente, ilustran la necesidad de sellar este tipo de fisuras (Imágenes 2-4).

Imagen 2.
Imagen detallada que muestra la anatomía de la superficie de un diente
Imagen 3.
Imagen detallada que muestra la anatomía de la superficie de un diente - fisura
Imagen 4.
Imagen detallada que muestra la anatomía de la superficie de un diente

Se ha documentado que la superficie del diente está en un constante proceso de remineralización y desmineralización. Esto hace que la decisión de cortar el diente frente a un procedimiento no invasivo sea, en el mejor de los casos, difícil.