Paso uno - Limpiar la superficie del diente

La superficie del diente debe limpiarse a fondo antes de colocar el sellador. La limpieza se puede realizar con peróxido de hidrógeno, un cepillo de dientes, una copa o cepillo profiláctico o un chorro profiláctico. Los productos que contienen fluoruro y/o glicerina están contraindicados, y no deben usarse para limpiar el diente. La piedra pómez no se debe utilizar para limpiar fosas y fisuras, ya que las partículas de la misma pueden evitar que el ácido y la resina fluyan hacia la fisura. Después de la limpieza, la superficie debe lavarse durante aproximadamente 20 segundos. Luego se debe usar una sonda para examinar toda la superficie del diente en busca de restos de residuos y patologías no detectadas previamente (Imágenes 7 y 8). Si quedan restos, la superficie del diente debe limpiarse nuevamente. Si se detecta una patología, se debe volver a evaluar la decisión de sellar el diente.

Imagen 7.
Fotografía que muestra el uso de una sonda para examinar la superficie del diente.
Imagen 8.
fig08