Teorías

Se ha sugerido una variedad de teorías para ayudar a explicar el mecanismo asociado con la etiología de la hipersensibilidad dentinaria.11 A través de los años, se han presentado y discutido la teoría del transductor, la teoría de modulación, la teoría de control de “puertas” y vibración, y la teoría hidrodinámica. Esta última, la “teoría hidrodinámica”, que se creó durante la década de 1960 y se basó en dos décadas de investigación, ahora se acepta ampliamente como la causa de la sensibilidad dental.12 La teoría hidrodinámica asegura que cuando el líquido del interior de los túbulos dentinarios es sometido a estímulos térmicos, químicos, táctiles o evaporativos en ausencia de una capa protectora, el movimiento del líquido estimula los receptores mecánicos que son sensibles a la presión del líquido, lo que hace que los estímulos se transmitan a los nervios pulpares (Figura 2) que, en última instancia, causan la respuesta dolorosa.11

Figura 2. Representación de la teoría hidrodinámica de Brannstrom.
Image: Brannstrom’s Hydrodynamic Theory

Berman11 describe esta reacción como:

“El coeficiente de expansión térmica del líquido del túbulo es alrededor de diez veces mayor que el de la pared del túbulo. Por lo tanto, el calor aplicado a la dentina causará expansión del líquido dentinario, y los estímulos fríos causarán contracción del líquido, lo que en ambos casos excita el ‘mecanorreceptor’”.

Según la teoría hidrodinámica, la hipersensibilidad dentinaria es un dolor de dientes pasajero. Para exhibir respuesta a los estímulos, los túbulos tendrían que estar abiertos en la superficie de la dentina, así como en la superficie pulpar del diente. Desde el punto de vista anatómico, los túbulos del área más próxima a la cámara pulpar son más amplios y el número de túbulos por unidad de área casi se duplica entre la superficie externa y la pulpa.12

La variable más importante que afecta el flujo del líquido en la dentina es el radio de los túbulos dentinarios. Si el radio disminuye a la mitad, el flujo del líquido dentro de los túbulos cae a una dieciseisava parte de la tasa original. Por consiguiente, la creación de una capa protectora o la oclusión de los túbulos reducirá considerablemente la sensibilidad.13,14