Tratamientos

El tratamiento de la hipersensibilidad dentinaria puede ser todo un reto para el odontólogo debido a la dificultad relacionada con la medición de la respuesta dolorosa, ya que la respuesta suele variar de un paciente a otro. Además, si la exposición de la dentina se debe a hábitos personales, para los pacientes puede ser difícil cambiar de comportamiento. Si el diagnóstico confirma la hipersensibilidad dentinaria en ausencia de enfermedades subyacentes o de problemas estructurales, se pueden dar los siguientes pasos: (1) eliminar los factores de riesgo educando al paciente en cuanto a los ácidos alimenticios y a otros hábitos de cuidado bucal; (2) recomendar diferentes métodos de cepillado dental, si corresponde; (3) iniciar tratamiento recomendando un agente desensibilizante para uso en el hogar; o (4) aplicando agentes desensibilizantes tópicos en el consultorio dental.

En 1935, Grossman definió los requisitos de un agente desensibilizante ideal como: de acción rápida con efectos a largo plazo, no irritante para la pulpa, indoloro y fácil de aplicar sin que altere el color de la superficie dental. Estos requisitos persisten hasta hoy cuando se considera una solución ideal para la hipersensibilidad dentinaria.18 Existen varias maneras de clasificar los tratamientos: en primer lugar, se pueden clasificar con base en sus ingredientes o mecanismos de acción.19,20 Existen dos estrategias comunes para tratar la hipersensibilidad dentinaria: la estabilización del nervio y la oclusión de los túbulos. Además, las opciones terapéuticas se pueden clasificar como de naturaleza invasiva o no invasiva. Entre los ejemplos de procedimientos invasivos administrados en el consultorio dental figuran la cirugía gingival, la aplicación de resinas adhesivas como agentes de consolidación de la dentina y la pulpectomía. Los dentífricos y otros productos para uso en el hogar son procedimientos no invasivos. Finalmente, el tratamiento se puede clasificar dependiendo de que la aplicación esté a cargo del paciente (productos de venta sin receta) o se requiera aplicación profesional. Para los propósitos de este curso de formación continua (FC), el enfoque está en los productos de venta sin receta de primera línea, así como en los tratamientos más frecuentes en el consultorio dental.