Fluoruro

Este mineral ejerce principalmente sus conocidos efectos anticaries al reducir la desmineralización y promover la remineralización. Cuando el fluoruro está presente en bajas concentraciones en la saliva y en el fluido de la placa, los iones de fluoruro se incorporan en la superficie remineralizando la lesión, lo que hace que la sección reparada contenga una mayor cantidad de fluoruro de lo que originalmente contenía. El material formado en la superficie de la lesión se denomina con mayor precisión fluorapatita, un material más estable y menos más soluble que protege el cuerpo de la lesión que está debajo. Asimismo, se adhiere con firmeza al calcio, lo que hace que sea menos probable que se extraigan los iones del calcio del diente y se difundan en la solución. Cuando la saliva y el fluido de la placa están sobresaturados con respecto al fluoruro, y cuando la fluorapatita se ha formado, la estructura del diente no comienza a dañarse en un pH de 5,5, sino que en un pH más ácido de 4,5. Esto demuestra el efecto protector del fluoruro. El efecto global es una menor desmineralización dental como resultado de la capa externa protectora de Fluorapatita. Si el fluoruro no está presente, el ambiente oral comienza a favorecer la desmineralización.1

En los Estados Unidos, el fluoruro se administra más comúnmente de manera sistémica a través del suministro de agua, o por vía tópica en forma de dentífricos y enjuagues con fluoruro de venta libre o con receta. En casos de caries más graves, puede ser necesaria la aplicación profesional de fluoruro en barniz, gel, espuma o las aplicaciones de liberación lenta.