Paso 1: Analizar el historial clínico del paciente

Este paso incluye preguntas sobre enfermedades o afecciones, medicamentos y tratamientos en la actualidad o el pasado. Es fundamental conocer esta información ya que existen enfermedades y medicamentos que pueden causar sequedad de boca, un factor relacionado con un mayor riesgo de caries debido a que no hay suficiente saliva en la cavidad bucal para proteger y remineralizar los dientes durante los períodos de ataque ácido.2

Las enfermedades o afecciones que causan sequedad de boca incluyen el síndrome de Sjögren (una afección autoinmune que causa que las células inmunitarias ataquen las células productoras de moco en el cuerpo y que se presenta principalmente en mujeres de 40 y 50 años), artritis reumatoide, diabetes, VIH/SIDA, enfermedad de Parkinson, enfermedad de Alzheimer, fibrosis quística, asma, cambios hormonales relacionados con el embarazo, perimenopausia o menopausia, lupus, anorexia nerviosa y trastornos pancreáticos o hepáticos. El tabaco y el abuso de drogas, particularmente del alcohol, opiáceos y metadona, también causan sequedad de boca.2,3

Más de 400 medicamentos tienen un efecto secundario de la hipofunción de la glándula salival, y se ha informado que el 90% de los medicamentos más comúnmente recetados en los Estados Unidos causan sequedad de boca. Estos incluyen antidepresivos, tranquilizantes, hipnóticos, antihistamínicos, anticolinérgicos, antihipertensivos, diuréticos, anorexígenos, relajantes musculares y expectorantes.2-4

Los tratamientos médicos que causan sequedad de boca incluyen la quimioterapia, porque disminuye la tasa de flujo salival, y la radioterapia de cabeza y cuello, que daña las células acinares de la saliva.2,3

Se debe tener en cuenta que los pacientes mayores tienden a ser más propensos a presentar sequedad de boca, ya que suelen tomar más medicamentos en comparación con los pacientes más jóvenes, y es probable que sus glándulas sean más vulnerables a los efectos dañinos de los medicamentos.2,3,5

Por lo general, el paciente es consciente de que tiene sequedad de boca debido a las molestias que causa. También se puede detectar en un examen clínico si el espejo de boca se pega a las superficies mucosas, o la saliva se ve espumosa.2