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Paso 2:  Considerar estrategias no quirúrgicas individualizadas para el control de caries

Limpieza: El odontólogo puede brindar al paciente consejos simples de higiene bucal para el control de la placa en toda la boca, como cepillarse los dientes dos veces al día y usar hilo dental entre los dientes (limpieza interdental).7

No obstante, se ha demostrado que enseñar al paciente dónde están las lesiones (ya sea con el uso de una radiografía o con un espejo) ayuda al paciente a involucrarse más en su tratamiento y seguir las instrucciones. Enseñar al paciente a limpiar la zona afectada antes de limpiar el resto de la boca también es muy útil, ya que hacerlo de forma eficaz ayuda a detener la evolución de la caries.2 Se sugiere utilizar un ángulo diferente del habitual al cepillarse los dientes para llegar a la zona afectada, usar un cepillo con un diseño diferente, o en lugar del hilo dental utilizar un cepillo interdental con mango para llegar mejor a las zonas con lesiones de caries en la sección posterior de la boca.2,8,9

Uso del fluoruro: Se debe alentar a todos los pacientes a cepillarse con una pasta dental de venta libre que contenga fluoruro al menos dos veces al día. Las pastas dentales que contienen fluoruro están reguladas por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) y deben contener un nivel de fluoruro clínicamente comprobado. Para cumplir con este requisito, las pastas de dientes con fluoruro en los EE. UU. generalmente contienen entre 850 y 1150 ppm de fluoruro. La pasta dental con fluoruro es de bajo costo, muy fácil de usar para la mayoría de los pacientes, y es bastante eficaz, ya que está relacionada con una disminución del 24% de las caries en la dentición permanente.10 La pasta dental fluorada también se puede usar como parte del tratamiento si se le indica al paciente que aplique un poco de pasta con un dedo o un cepillo directamente sobre la lesión activa limpia inmediatamente antes de irse a dormir. Esto permitirá que aumente la concentración de fluoruro en los alrededores de la lesión en un momento del día en el que la producción de saliva es naturalmente baja. Para los pacientes con caries activas que no pueden limpiar sus dientes adecuadamente con una pasta dental con fluoruro, se recomienda un enjuague con fluoruro de sodio (NaF) al 0,05% una vez al día, o un enjuague con NaF al 0,02% dos veces por día.2 Según estudios, los enjuagues bucales de fluoruro reducen en promedio un 27% de los CPOD, en comparación con un enjuague placebo o con ningún enjuague bucal.11

Para los pacientes con un alto nivel de actividad de caries, puede ser necesario recetar un dentífrico, gel, enjuague o comprimido con altas dosis de fluoruro. El fluoruro también puede aplicarse profesionalmente en forma de barniz después de que el dentista elimine la placa. Esta forma de aplicación se ha relacionado con una reducción del 43%, en promedio, de caries en la dentición permanente.12

Tenga en cuenta que el fluoruro de fosfato acidulado está contraindicado en pacientes con restauraciones de porcelana o compuesto, ya que puede causar surcos y picaduras. En su lugar, a estos pacientes se les debe recomendar un fluoruro de sodio neutro.2

Modificación de la dieta: En un paciente sin caries activas, el profesional dental debe revisar los factores de riesgo de la caries dental y recordarle al paciente cómo cualquier cambio en la dieta podría causarle caries. El dentista o el higienista puede aconsejar al paciente que esté atento cuando esté atravesando momentos de la vida en que su dieta puede cambiar a una que pueda aumentar el riesgo de caries, como el embarazo, el desempleo, el divorcio, la jubilación y la pérdida de un ser querido. En las siguientes citas en la clínica dental se puede realizar una simple verificación de cualquier cambio significativo en el estado dental.

En un paciente con lesiones activas, un análisis de la dieta ayudará a descubrir las posibles causas de las caries. Un método es pedirle al paciente que recuerde todo lo que ha consumido, como alimentos, bebidas y medicamentos, en las últimas 24 horas. Otro método es que el paciente registre todo lo que consume durante un período de 3 días. Los datos recopilados pueden ayudar al profesional dental a trabajar con el paciente para idear algunas estrategias prácticas, y así reducir la ingesta o frecuencia de comidas y bebidas azucaradas. Tenga en cuenta que estos métodos de recopilación de datos sobre los hábitos alimentarios dependen de la total cooperación y honestidad del paciente, y pueden no reflejar la dieta consumida durante un período mucho más largo. Por lo tanto, los datos deben interpretarse con cautela.2

Citas del paciente: Las citas deben programarse de acuerdo con las necesidades individuales del paciente. En el caso de los pacientes sin caries activas, una o dos citas al año suelen ser suficiente. Sin embargo, para los pacientes de mayor riesgo que por alguna razón no dominan solos el control de la placa o que tienen una secreción salival menor debido a ciertas afecciones médicas, medicamentos o hábitos nocivos, se recomienda que el dentista aliente al paciente a regresar con más frecuencia para realizar una limpieza dental profesional. El intervalo al principio debe ser corto, como por ejemplo cada 2 o 3 semanas, hasta que el paciente haya alcanzado un nivel aceptable del control de la placa. El intervalo entre las citas puede extenderse según lo considere oportuno el dentista: un paciente con sequedad de boca debe regresar cada 2 a 3 meses, mientras que un paciente sin sequedad de boca, cuya actividad de caries parece estar bajo control, puede que solo tenga que regresar cada 6 o 12 meses.2 Durante las citas, se debe examinar la boca para detectar signos del cumplimiento del paciente, control de placa y detención o progresión de la caries. También es posible que se deban tomar nuevas radiografías. Dependiendo de lo que encuentre el dentista, él o ella puede recordarle al paciente acerca de las instrucciones de higiene bucal y la dieta, analizar posibles cambios en las estrategias no operativas actuales o aplicar un sellador en las lesiones activas no cavitadas.