Convulsiones de gran mal

Las convulsiones de gran mal (convulsiones tónico-clónicas) son la forma más común de epilepsia. También pueden ser provocadas por accidentes cerebrovasculares, meningitis, encefalitis, abstinencia de estupefacientes, estimulación fótica, fatiga y narcóticos. La convulsión puede dividirse en las fases prodrómica, preictal, ictal y postical, que no duran más de 5 a 15 minutos. Sin embargo, se pueden necesitar hasta 2 horas para recuperar la función cerebral preictal, normal. Una convulsión de gran mal que dura horas o días se denomina estado epiléptico y puede provocar la muerte si no se controla.

En la fase prodrómica, el paciente puede presentar cambios que pueden ser evidentes solo para un familiar, como el aumento de la ansiedad o la depresión. Un paciente con un historial de convulsiones puede reconocer los síntomas del "aura" que consiste en cambios olfativos, visuales, gustativos o auditivos. Si el paciente o el personal dental notan que el paciente está experimentando el aura, el tratamiento debe terminarse inmediatamente antes de que avance a la fase preictal.

La fase preictal se manifiesta clínicamente por:

  • Pérdida de conciencia
  • Si está de pie, cae al piso (el momento en el que las lesiones ocurren con mayor frecuencia).
  • Sacudidas mioclónicas.
  • Aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
  • Espasmos de los músculos diafragmáticos.

La fase ictal (componente tónico) se manifiesta clínicamente por:

  • Alternancia de relajación muscular y contracciones violentas.
  • Espuma en la boca debido a la mezcla de saliva y aire.
  • Sangrado de la boca por morder los bordes laterales de la lengua.
  • Duración de 2 a 5 minutos.

La fase postictal se manifiesta clínicamente por:

  • Cese de los movimientos tónico-clónicos.
  • La respiración vuelve a la normalidad.
  • La consciencia retorna gradualmente con desorientación.
  • Relajación.
  • Flacidez muscular que produce incontinencia urinaria o fecal.
  • Amnesia total de la crisis.

Tratamiento de emergencia

Si un paciente presenta una convulsión de gran mal, se deben seguir los siguientes pasos:

FASE PRODROMICA Y PREICTAL

  • Reconocer el aura.
  • Suspender el tratamiento y alejar la mesa de soporte y los instrumentos..

FASE ICTAL

  • Activar el sistema de emergencias del consultorio.
  • Colocar al paciente en posición supina con los pies elevados o hacer rodar al paciente de costado para evitar la aspiración.
  • Proteger al paciente de lesiones corporales; no colocar objetos en la boca para evitar lesiones de los tejidos blandos.
  • Evaluar y realizar SVB según sea necesario.

FASE POSTICTAL

  • Administrar oxígeno.
  • Controlar los signos vitales.
  • Tranquilizar al paciente y permitir la recuperación.
  • Según el historial del paciente y si está acompañado por un adulto, darlo de alta o derivarlo al hospital o al médico clínico.

Si la convulsión dura más de 15 minutos:

  • Activar el Servicio de Emergencias Médicas.
  • Evaluar y realizar SVB según sea necesario.
  • Proteger al paciente de lesiones hasta que llegue el Servicio de Emergencias Médicas.
  • Si está disponible y el personal está capacitado en punción venosa, administrar un anticonvulsivo intravenoso.
    • Administrar diazepam (Valium) por vía intravenosa:
    • Niños hasta 5 años: 0,2-0,5 mg lentamente cada 2-5 minutos con un máximo de 5 mg.
    • Niños de 5 años y mayores: hasta 1 mg cada 2-5 minutos con un máximo de 10 mg.