Introducción

Los implantes dentales tienen una alta tasa de supervivencia.1 Sin embargo, el uso de la tasa de supervivencia como una medida del éxito no aborda la inflamación inducida por infección y sus consecuencias en implantes sobrevivientes. En tanto se aclarare la conexión entre la salud bucal y la salud sistémica, y la infección y la inflamación emergen como vínculos principales, el tema es de alta importancia.2 Esto es especialmente pertinente a la luz de los informes que indican que hasta el 48% de los implantes dentales presentan inflamación del tejido blando.3-5

La enfermedad periimplantaria es un proceso inflamatorio inducido por una infección asociada con los implantes dentales. Dado que puede afectar los tejidos blandos y óseos, se la puede clasificar en dos categorías: mucositis periimplantaria y periimplantitis. La mucositis periimplantaria es una inflamación de los tejidos blandos que rodean los implantes dentales, sin evidencia de pérdida ósea. Por otro lado, la periimplantitis comprende la progresión de la mucositis periimplantaria y presenta componentes de ambos tejidos, blandos y óseos.6-8