Placa

El factor de riesgo más notable de la enfermedad periimplantaria es el control deficiente de la placa. Esto puede reflejar una falta de habilidad o voluntad del paciente de mantener una higiene bucal óptima. Otros impedimentos pueden ser el diseño de la prótesis, el márgenes y contorno de restauración adyacente y/o componentes de restauración rotos o flojos, que interfieren con la higiene bucal. Algunos de esos problemas pueden evitarse mediante el diseño de superestructuras desmontables, tales como coronas retenidas por tornillos.

Se ha demostrado también que los tejidos blandos maxilares adyacentes a implantes tienen mayor riesgo de inflamación inducida por placa, comparados con las encías de dentición normal.18 La biopelícula asociada con la enfermedad periimplantaria es también más compleja que aquella asociada con la periodontitis. Las bacterias periopatogénicas presentan baja prevalencia, y se han identificado diversas bacterias, tales como S. aureus, fusobacterium, y especies de Streptococcus, como candidatos patógenos de la periimplantitis.19