Consideraciones de cuidado de las restauraciones estéticas

Los odontólogos deben comprender cómo mantener y cuidar adecuadamente las restauraciones del paciente. A través de los años se ha sostenido que el pulido debe ser "selectivo" para quitar las manchas que no se pudieron eliminar con la tartrectomía. En teoría, el pulido se realizaba con fines estéticos. Sin embargo, con la nueva generación de pastas de pulido se ha producido un cambio de paradigma que sostiene que el pulido también puede utilizarse con fines terapéuticos.

Los datos científicos sostienen que las pastas de profilaxis convencionales tienen el potencial de aumentar la rugosidad de la superficie del compuesto de resina, el ionómero híbrido y los materiales restauradores de compómero. Por lo tanto, Warren y colegas aconsejan que debería evitarse el pulido de rutina durante la profilaxis.8 No obstante, el odontólogo debe evaluar las necesidades del paciente y desarrollar un plan de atención individualizada con información basada en datos científicos con el objetivo de proporcionar una óptima atención al paciente. Es una buena práctica utilizar el grano más fino posible para eliminar los depósitos. En el caso de que se necesite un grano medio o grueso, el procedimiento debe completarse con el pulido más fino para dejar la superficie tan lisa como sea posible.32

Se están desarrollando pastas profilácticas que son seguras para utilizar en las restauraciones estéticas nuevas. Esta nueva generación de pastas profilácticas, que contienen ya sea Calprox (óxido de aluminio) o xilitol y fluoruro, puede utilizarse con seguridad en restauraciones estéticas cuando se utiliza el grano "fino".22 Además, la pasta desensibilizante es perfecta para el paciente que puede experimentar sensibilidad y acumulación de biopelícula cerca de la restauración cervical. Estas pastas contienen un 8% de arginina y carbonato de calcio, y son seguras de usar en resina compuesta, porcelana, amalgama, oro y esmalte dental.16

La adaptación adecuada de los instrumentos es fundamental para prevenir rasguños, fracturas o astillas en los dientes y/o materiales dentales. Los procedimientos de tartrectomía deben realizarse cuidadosamente, y los sitios que queden ásperos luego del procedimiento pueden necesitar que se pulan nuevamente para evitar la acumulación de placa.11 Las áreas rugosas incrementan la adherencia bacteriana. De hecho, las investigaciones demuestran una correlación positiva entre la rugosidad de la superficie y la cantidad de S. mutans que se adhiere a la restauración.12,13 La acumulación de biopelícula puede provocar inflamación gingival y caries recurrentes, que disminuirá la longevidad de la restauración.32