Mantenimiento de las restauraciones de amalgama

Las restauraciones de amalgama que han estado presentes en el ambiente oscuro, cálido y ácido de la boca pueden ser propensas al deslustre y la corrosión. El deslustre es una decoloración de la superficie que se genera como consecuencia de una higiene bucal deficiente, biopelícula dental, alimentos ácidos y sulfuros. La corrosión es el deterioro causado por reacciones químicas o electroquímicas. La corrosión marginal puede provocar caries recurrentes y aparece como un área negro-azulada alrededor de la restauración.1

El acabado y pulido se utilizan para eliminar las irregularidades marginales, definir los contornos anatómicos y eliminar las rugosidades de la superficie.3 Las amalgamas terminadas y pulidas no solo son menos propensas a retener placa, sino que también tienen una mayor resistencia a los efectos de la corrosión y el deslustre.17 Un estudio de Cardoso et al. observó que los pacientes que tenían restauraciones de amalgama previas (sin defectos visibles) que iban a ser reemplazadas, luego de los procedimientos de acabado y pulido, ya no percibían que las restauraciones necesitaran reemplazarse.18 Para las restauraciones de amalgama con defectos, como rugosidad o forma anatómica defectuosa, el rendimiento clínico a 10 años fue similar, ya sea que estuvieran en el grupo asignado a restauración, reemplazo o ningún tratamiento.35

Cuando se evalúa si se pueden realizar procedimientos de acabado y pulido en las restauraciones de amalgama, existen diversos elementos que deben considerarse. Primero, no debe haber caries recurrentes o fracturas en la restauración o en la estructura dental circundante. Segundo, debe estar presente un contacto proximal. En tercer lugar, las amalgamas solo se deben pulir si la anatomía se puede mantener o mejorar. Por ejemplo, la anatomía oclusal profunda o las crestas marginales que están por debajo del plano de oclusión no pueden mejorarse. Por último, si todos los márgenes se pueden contornear para que sean continuos y suaves con respecto al margen cavo-superficial, el procedimiento de acabado y pulido puede resultar beneficioso para la amalgama.1

Las restauraciones con márgenes abiertos o grandes huecos en el margen cavo-superficial están contraindicadas para los procedimientos de acabado y pulido (Imagen 3). Una restauración que tenga salientes brutos, o que esté colocada sobre un diente que se extraerá o sobre el que se colocará una corona según el plan de tratamiento, no debería recibir un procedimiento de acabado y pulido.1

Imagen 3.
Fotografía que muestra los márgenes de la restauración de amalgama en el #18 que se están rompiendo
Los márgenes de la restauración de amalgama en el #18 se están rompiendo y necesitan un reemplazo. Por lo tanto, la amalgama no sería una buena opción para el procedimiento de acabado y pulido.
Imagen 4.
Radiografía del paciente en la Imagen 3 después de la colocación de una restauración MO CEREC
Imagen radiográfica del paciente en la Imagen 3 después de la colocación de una restauración MO CEREC en el diente #18.
Imagen por cortesía del Dr. Luke Iwata, Loma Linda, CA