Antibióticos sistémicos

Entre las ventajas de los antibióticos sistémicos están la capacidad del fármaco para controlar los patógenos en todos los tejidos periodontales y en otros sitios donde podrían tener algún efecto. Pueden ayudar a disminuir la colonización futura. Otra ventaja puede ser un costo financiero relativamente bajo para el paciente. Sin embargo, los antibióticos sistémicos no pueden alcanzar las concentraciones necesarias en las bolsas periodontales, pueden causar efectos secundarios e interactuar con otros fármacos, podrían estar sujetos a problemas de cumplimiento del tratamiento y, según se sabe, seleccionan y favorecen la proliferación de microorganismos que no son vulnerables al agente. Los antibióticos sistémicos no se usan en forma habitual en casos de periodontitis crónica debido a las inquietudes, cada vez mayores, de inducción de microorganismos resistentes. No obstante, se pueden utilizar en pacientes debidamente seleccionados, como los casos refractarios, junto con otras estrategias de control de la placa.17