Oclusión

La oclusión se define como la manera en que las piezas dentales se encuentran al unir la mandíbula (maxilar inferior) al maxilar superior. Es la manera en que las piezas dentales hacen contacto en cualquier tipo de relación funcional. La oclusión normal es deseable porque permite el buen desempeño de las funciones bucales, da el mejor aspecto estético y ayuda a prevenir enfermedades. Cuando en la boca no hay oclusión normal en algún momento, esto se conoce como problemas de oclusión o maloclusión. Los problemas de oclusión pueden influir en las enfermedades dentales, la masticación, el habla, la estética (sobre todo del perfil facial) y otras funciones de la cavidad bucal. Los problemas de oclusión pueden deberse a muy diversas razones. Estas son, entre otras, factores hereditarios, traumatismos, enfermedades y hábitos (como chuparse el pulgar).

La oclusión se denomina en función de ciertas clasificaciones. En la Figura 9 se muestran las relaciones de las piezas dentales y las variaciones de las clasificaciones de los problemas de oclusión. Estas se basan en cómo hacen contacto entre sí los primeros molares maxilares y mandibulares al cerrar la boca. El sistema utilizado generalmente para clasificar la oclusión, se conoce como sistema de clasificación de Angle. La clase I se considera oclusión normal. Las clases II y III se consideran maloclusiones y tienen varias divisiones.

Figura 9. Clasificación de oclusiones de Angle (animación).
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