Resumen

La toma de imágenes digitales se incorporó por primera vez en la odontología hacia el final de la década de los 80. A partir de entonces, la tecnología ha evolucionado y permitido que nuevos tipos de imágenes, por ejemplo, la tomografía computarizada de haz cónico, se utilizaran con mayor frecuencia en todas las áreas de la odontología. La imagen digital es fiable y fidedigna, y ofrece más opciones radiográficas para diagnosticar enfermedades, anomalías y otras afecciones.