Convulsiones

Las convulsiones son un conjunto de trastornos neurológicos causados por la descarga excesiva de neuronas cerebrales. Pueden provocar convulsiones (Tabla 12) focales (motoras, sensoriales, somáticas, visuales, auditivas, olfativas), psicomotoras (automatismos, psíquicas), o generalizadas (mioclónicas, crisis de ausencia y tónico-clónicas o crisis de gran mal). Las causas pueden ser genéticas; o traumatismo craneal, hipoxia, infección (fiebre), embarazo, sobredosis o abstinencia de fármacos o alcohol, o aportes sensoriales (por ejemplo, sonido, luz, tacto y olor), hipoglucemia, dificultades circulatorias, enfermedades degenerativas y tumores.

Tabla 12. Convulsiones tónico-clónicas o de gran mal.

Prevención:
  • Identificar al paciente de riesgo
    • Eliminar los factores causantes o desencadenantes conocidos (de ser posible)
    • Corroborar el cumplimiento de la quimioterapia anticonvulsiva
    • Reducir ansiedad 
    • Aplicar anestesia local intensa
      • Utilizar agentes anestésicos locales con vasoconstrictores conforme la capacidad funcional del paciente.
Signos y Síntomas:
  • Fase de Aura
    • Trastorno visual y auditivo
    • Vértigo 
  • Pérdida repentina de conocimiento
    • Las convulsiones iniciales fuerzan la salida de aire de los pulmones de forma explosiva y provocan el grito epiléptico.
    • Las convulsiones tónico-clónicas motoras generalizadas suceden luego de este grito inquietante similar a un ave.
      • El componente tónico se caracteriza por opistótonos. La persona se arquea de forma forzosa cuando el violento espasmo de toda la musculatura corporal aprieta los músculos de la espalda.
        • El arqueamiento de la espalda causa convexidad en la zona ventral del cuerpo
      • Este componente clónico se caracteriza por alternar contracción y relajación de todos los músculos
    • Mordedura de lengua
    • Aumento de salivación 
    • Incontinencia
    • Hiperventilación 
  • Depresión postictal de la función motora y sensorial
    • Fatiga, confusión mental y depresión respiratoria
Respuesta de emergencia:
  • Colocar al paciente en posición supina
    • Proteger al paciente de sufrir una lesión 
      • Orientar las extremidades durante la convulsión, pero no inmovilizar
    • Luego de finalizada la convulsión
      • Succionar la cavidad oral si es necesario
      • Colocar al paciente de lado (postura de recuperación)
      • Administrar oxígeno 
        • De 4 a 6 L/minuto por cánula nasal
      • Controlar los signos vitales
        • Si en algún momento el paciente no responde, no respira normalmente y no tiene pulso, considerar el diagnóstico de paro cardíaco
          • Llamar a los servicios de emergencia
            • Iniciar RCP y desfibrilación de forma inmediata conforme las recomendaciones dadas.
Obsérvese:
  • Signos de recuperación: el paciente recobra el conocimiento, la respiración es normal
  • Signos de deterioro: la inconsciencia persiste, la depresión respiratoria provoca paro respiratorio.