Descripción general de la diabetes

La hipertensión, la hiperlipidemia y la diabetes tipo 2 se están volviendo más prevalentes entre los grupos etarios más jóvenes; en algunos casos, los progenitores viven más que sus hijos, quienes sucumben a estas enfermedades. 2

En mayo de 2000, surgió uno de los informes más reveladores en forma de una directiva de las autoridades de salud de Estados Unidos en la que se instaba a la comunidad odontológica a promover el acceso a la atención para todos los estadounidenses. La intención de las autoridades de salud era educar, motivar y movilizar al público para enfrentar definitivamente una variedad de problemas de acceso. Además de las iniciativas de salud bucal, el gobierno de Estados Unidos está consciente de que los costos médicos drenan los recursos de la nación y que el mayor recurso es la salud de su pueblo. En los comentarios hechos en el momento de la publicación del informe, las autoridades de salud declararon:

“En el último medio siglo, hemos llegado a reconocer que la boca es el espejo del cuerpo y un centinela de enfermedades, y que es indispensable para la salud y el bienestar en general. El reto que enfrentamos hoy —ayudar a que todos los estadounidenses tengan salud bucal— demanda el mejor esfuerzo de las instituciones públicas y privadas, así como el de cada individuo”.3

La odontología tiene un papel importante en el logro de esos objetivos al aceptar su responsabilidad y ayudar a que los individuos logren su máximo potencial de salud, lo que incluye una participación activa en la detección y atención general de la diabetes. Los mejores resultados en cuanto a la salud del paciente con diabetes, se obtienen mediante la colaboración de todos los integrantes del equipo de atención médica, aunada a un componente educativo de cada disciplina sobre el manejo y el autocuidado de esta.

Hacer referencia a la diabetes mellitus como una enfermedad sería inexacto, pues se considera que la diabetes es un grupo de enfermedades metabólicas que puede describirse de manera más precisa como una constelación de anomalías metabólicas o un síndrome polifacético. Es frecuente que los pacientes revelen que tienen un “poco de azúcar”; sin embargo, el “azúcar” es tan solo un componente de la diabetes. La diabetes es un padecimiento sistémico que se distingue por anomalías en el metabolismo de los carbohidratos, las proteínas, las grasas y la insulina. Incluso es factible que los pacientes confiesen que tienen diabetes “dudosa” y que sientan que necesitan vigilar su consumo alimenticio de “azúcar”; sin embargo, incluso el diagnóstico de prediabetes puede causar las complicaciones a largo plazo asociadas con la diabetes. Otro mito común, es que la diabetes del paciente ha desaparecido. Al paciente le habían diagnosticado diabetes pero ha dejado de usar insulina o de tomar el medicamento antidiabético y, por lo tanto, ya no tiene diabetes. Lamentablemente, la diabetes es un padecimiento crónico.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention) (2011) han indicado que 8.3 % de la población de Estados Unidos (18.8 millones de personas) padece de diabetes, y que una cifra estimada de 7 millones de personas la padecen aunque no haya sido diagnosticada. Según se estima, otros 79 millones de estadounidenses adultos de 20 o más años de edad padecen de prediabetes.
La diabetes tipo 2 representa aproximadamente 95 % de los individuos con diabetes después de los 30 años de edad, con un aumento alarmante de las cifras de niños y adolescentes obesos.4

Según se estima, alrededor de 215,000 niños y adolescentes de menos de 20 años de edad tienen diagnóstico de diabetes tipo 1 o tipo 2. El diagnóstico del tipo 2 es raro entre los individuos de 10 años o menos de edad. 4
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Las investigaciones que respaldan la asociación de la diabetes con la salud bucal no son nuevas. Los documentos acerca de los efectos de una enfermedad sistémica sobre la salud bucal y los efectos de la mala salud bucal sobre el avance de una enfermedad sistémica, se remontan a la época de Hipócrates.5 No obstante, aún hay mucho qué aprender y compartir en cuanto a los efectos de la diabetes sobre la salud bucal y cómo estos problemas bucales afectan la diabetes. La educación sobre la diabetes es compleja y requiere la experiencia de una variedad de profesionales de la salud, entre los que figuran los odontólogos. Todos los profesionales de la salud son responsables de entender, promover e incorporar mediciones de la salud para sus pacientes con diabetes dentro de su disciplina.

Un paciente con diabetes no controlada en el entorno odontológico, representa muchas inquietudes médicas y odontológicas. El odontólogo necesita evaluar a estos pacientes antes de cualquier tratamiento invasivo. Los individuos con niveles glucémicos altos están en mayor riesgo de periodontopatías y otros problemas dentales. Todavía se está investigando, con resultados no concluyentes, una conexión bidireccional en la que los problemas dentales infecciosos causan valores glucémicos altos en los individuos con diabetes.