Información general

La diabetes es una enfermedad crónica compleja, que requiere atención médica constante con estrategias de disminución de riesgo que van más allá del control glucémico. Los pacientes requieren educación en autocontrol y apoyo para prevenir las complicaciones agudas y disminuir el riesgo de complicaciones a largo plazo. Se cuenta con una gama de intervenciones basadas en la evidencia para mejorar los resultados de la diabetes.1

Con una población en envejecimiento y cifras cada vez mayores de adolescentes, adultos jóvenes y adultos con sobrepeso, Estados Unidos y otros países enfrentan un rápido aumento en la prevalencia de esta enfermedad, en particular de la diabetes tipo 2. Los profesionales del cuidado de la salud bucal podrían hacer una diferencia en 35-50 % de los casos de diabetes no diagnosticada, se se enfocan en la identificación clínica de los síntomas a corto y a largo plazo de la diabetes en las visitas odontológicas. El manejo correcto de la diabetes afectará positivamente la salud bucal del paciente, sobre todo en lo que respecta al riesgo de periodontopatía. Determinar si los problemas médicos ameritan atención inmediata antes de los procedimientos odontológicos optativos, es parte importante del protocolo del paciente y es necesario que los odontólogos la instituyan. Es necesario que haya mejor comunicación general e interacción constante entre los proveedores de atención médica y bucal, a fin de mejorar la salud general de los individuos con diabetes.